viernes, 25 de mayo de 2007

vida, libertad y conciencia (resumen)

Vida, libertad y conciencia
Por Fredy Kofman




En esta charla a los alumnos de la UFM Kofman empieza con una historia de origen musulmán la cual relata la historia del tigre y las ovejas, aquel tigre que vivió entre ovejas largo tiempo asta que un día otro tigre le hizo darse cuenta de su potencial como ser que era. Eso nos lleva a la conclusión de que vivimos como aquellos que creemos ser y no como deberíamos ser; vivimos con una personalidad equivocada.


La mayoría de personas son como las ovejas, hace lo que le parece o están sujetos a factores externos y por lo tanto no hacen que las cosas pasen, que sucedan por elección propia, que es lo más importante.


Hablando de lo bueno de no ser responsable de nuestros actos es que no sentimos culpa, somos inocentes ante el fracaso, y cuando eres inocente eres impotente. Sino somos parte del problema no eres parte de la solución y vivir así es una porquería, es vivir sin elección. Ser humano es poder elegir, es la facultad que tenemos y nos hace superiores a cualquier ser vivo, sin embargo aun no nos damos cuenta de esta facultad.


Gracias a que la gente no usa esta facultad de elegir libremente es que se crean los tiranos, aquellas personas que necesitan de pusilánimes (ovejas), almas pequeñas, las cuales encomiendan parte de su vida a estos en lo que a la toma de decisiones se refiere. Hablo de las compañías de seguros por ejemplo o las AFP, por citarlo de algún modo.
Cada uno es responsable de su vida, hay que saber elegir y saber dar explicación del porque elegimos así.


Importante es vivir con valores como la honestidad, excelencia, respeto, libertad, compromiso; sobre todo compromiso con nuestros propios valores, ser un ser humano integro.


Y tenemos que luchar por nuestra libertad, por nuestro triunfo y así caigamos hay que estaré orgulloso de nuestro comportamiento, de lo que hicimos en nuestra lucha. Comparando con un partido de fútbol, si jugamos bien y perdimos no hay porque deprimirnos ni molestarnos por la derrota, siempre hay que estar orgullosos de nuestros actos, felices de que hicimos lo mejor.